detrás de un feriero

Day before farmers market

-Project-

Cuando llegué a vivir a Costa Rica, me encontré con las populares
Ferias del Agricultor.

Alrededor del país, cada fin de semana sábados o domingos según sea el sector, se realiza este modelo de mercados campesinos con el fin de impulsar al pequeño y mediano productor, al mismo tiempo se logra una cercanía del productor y el consumidor quien recibe un producto de calidad a buenos precios sin intermediarios.  Su origen data de finales de los 70´s cuándo se creó el Sistema Nacional de Ferias del Agricultor. 

A estas Ferias  llegan de todos los rincones del país camiones cargados con todo tipo de frutas y verduras.  No importa subirse al camión a la 1:30 de la madrugada con el frío calado entre los huesos, los párpados pesados, en ocasiones malas condiciones del terreno, pero siempre llega el producto fresco y de calidad.

Con "Detrás de Un Feriero", quise rendir un homenaje mostrando que pasa el día antes  de "La Feria" en la vida de un agricultor, en este caso, -Franklin el de La Fresa-.

Franklin, además de cultivar fresas, atiende una Pulpería  -como se conoce coloquialmente a los pequeños supermercados de barrio-. Esta es propiedad de unos primos de su esposa,  en el Cerro de La Muerte en Cartago, exactamente en Macho Gaff.  Desde el Jueves comienza a recoger en la vereda, cajas de diferentes frutas que también vende en La Feria.  El Viernes en la mañana visita su madre para recoger algunos productos que cultiva su padre y venderlos. Luego de tomarse un cafesito con pansito casero  -como le llaman a unas rosquillas de harina de maiz y queso-, se dirige al cultivo de fresa para cosechar y vender el día sábado.  En la tarde cargan el camión él, su cuñado y un ayudante, posteriormente toman una ducha para ir a la cama a eso de las 7 pm para estar en pie a la 1 am.  

Un cafesito para despertar, que junto con su esposa, su hijo mayor y un ayudante que recogen el el camino, están listos para conducir dos horas en medio de la niebla y el frío que se cala entre los huesos, típico del Cerro de La Muerte en Cartágo.   En el camino la carretera se va llenando de camiones cargados de productos para las diferentes «Ferias» que se realizan en San José ese mismo día. 

Al cabo de dos horas llegan al Distrito de Pavas en San José.
Luego de ubicarse en el espacio asignado y entre el ruido ensordecedor de los tubos de metal que caen al piso, se comienza el armado de -el puesto-. Su primer cliente fijo llega a las 4:30 am por kilos de fresas y otras frutas ya encargadas para domicilios. De ahí en adelante van asomando los madrugadores, también los que les gusta desayunar en La Feria todo tipo de comidas, igualmente llegan los que buscan "ayudar" al comprador con las bolsas.

Hablar con los campesinos, un saludo extendido al vecino que hace las compras, beber «Agua de Pipa»  -agua de coco niño perfecta para sobrellevar el calor tropical-, o el empalagoso «raspado» -granizado de hielo con siropes y leche condensada-  son las cosas infaltables en «La Feria».  Y así poco a poco van desfilando compradores hasta las 2 pm.  Y uno a uno se van desmontando -los puestos- y barriendo los espacios para dejar transitable la vía nuevamente. Rutina que se repite cada ocho días, muchos desde pequeños cuándo iban con sus padres.